Casinos con juegos de blackjack
La primera mención al balckjack podemos encontrarla en la obra “Rinconete y Cortadillo” del novelista, poeta y dramaturgo español Miguel de Cervantes Saavedra. Es un retrato picaresco en el cual en determinado momento se relata el juego de dos tramposos mal vivientes Sevillanos. Dicho juego tenía como objetivo sumar 21 puntos sin pasarse, valiendo el as uno u once puntos. Ese juego era el veintuno (antecesor del Blackjack).
Este cuento data del año 1601, por lo cual se puede deducir que el juego existió desde principios del siglo XVII, pudiendo ser su origen anterior.
En el siglo XX, el blackjack ya adquirió el actual formato, incluyéndose los bonos o premios especiales.
El blackjack adquirió mucha popularidad alrededor del mundo. En la década del 60 comenzó a ser estudiado minuciosamente por un matemático norteamericano llamado Edgard Thorp. Su investigación consistió en simular en la computadora miles de manos jugadas y analizar las mismas. Este empleado de IBM llegó a la conclusión que cada mano solo puede ser jugada correctamente de una sola manera. Al utilizarse la única forma correcta en cada jugada disminuirá la ventaja del casino a favor del participante, del 5% al 0,5%.
La famosa estrategia de contar las cartas, surgió por ciertas conclusiones que sacó Thorp. Este estudioso concluyó que son las cartas altas las que benefician al participante para hacer un blackjack que se pagan 3 a 2, siendo las cartas de pequeño valor las que favorecen al croupier.
avorecen también al jugador ya que son la base para lograr una buena jugada al doblar. Esta técnica consiste en prestar mucha atención a las cartas para saber si quedan más cartas altas o bajas por jugar y apostar según esto.
Ken Uston es el nombre del jugador conocido como el experto en esta técnica, habiendo obtenido como tantos otros, grandes premios por utilizar esta estrategia.
Como es lógico, en los casinos no está bien visto el jugador que utiliza el conteo de cartas. Tanto es así, que si se sospecha de algún participante se lo invita a retirarse amparándose en el derecho de admisión del casino.
Actualmente para evitar el uso del conteo de cartas, los casinos han instalado máquinas automáticas para barajar los naipes reduciendo a cero la posibilidad de contar las mismas.

